el lapidario diagnóstico social sobre los salarios en la Argentina

el lapidario diagnóstico social sobre los salarios en la Argentina

Billeteras peladas: un símbolo de estos tiempos tras la pandemia y pese a la recuperación económica

Un trabajo realizado por la consultora Analogías dejó un diagnóstico lapidario para el gobierno del Frente de Todos. La pregunta estuvo dirigida a cómo se percibe el vínculo entre la recuperación que experimentó la economía en 2021, por encima del diez por ciento, y su impacto en los ingresos familiares.

La mayoría de las respuestas fueron «muy negativas». según lo especificado por el encuestador. El principal destinatario del reclamo es el gobierno nacional, a quien una suma de consultados señala: “debe promover un aumento general de salarios”, fue el argumento que ganó la escala de fundamentación.

Es que ante la consulta sobre si la economía y los ingresos se están recuperando en la Argentina, El 81,6 respondió «poco o nada», mientras que el 77,5 por ciento optó por el «sí» cuando se le preguntó si el gobierno debería dictar un aumento general de salarios y pensiones. proteger el poder adquisitivo de los ingresos de la mayoría de la población.

Un procedimiento similar se aplicó en el primer trimestre de 2020, antes de la pandemia, para comenzar a corregir el atraso que heredó la gestión de Alberto Fernández. La modalidad utilizada en esa oportunidad fue adelantar los aumentos de paridad por decreto, para luego computarlos a cuenta. Algo así es lo que estudia la administración nacional en este momento, junto con el bono extra para jubilaciones, pensiones y planes sociales.

EL TRABAJO COMPLETO:

Situación Salarial en Argentina

“Si comparamos la evolución media de los últimos 12 meses en enero de 2022 respecto al mismo valor de 2021 la caída en el caso de los trabajadores del sector privado es del 1,4%, y del 2,08% para el sector público”, explicaron desde Analogías.

“Estas caídas son producto en parte de la cotización de aumentos de paridad a lo largo del año que llevaron a un relativo retraso con respecto a la inflación en la ponderación del total del período anual. Es una medida de la evolución del poder adquisitivo efectivamente percibido a lo largo del año, independientemente de su valor real en los últimos meses”, añaden.

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