cuarto intermedio a la espera de una pericia clave

la amenaza de uno de los acusados a la viuda del colectivero Federico Rivero

Sergio Armoa (37, de negro) fue condenado a cadena perpetua; Liberaron a Jonathan Acosta (27, de amarillo)

Comenzó el juicio por el crimen del chofer de la empresa La Perlita Federico Rivero en Merlo. El hecho ocurrió la noche del 16 de junio de 2020, mientras la víctima esperaba a bordo de su camioneta que su esposa saliera a comprar una gaseosa en una tienda de la colonia La Blanquita, ubicada en el cruce de Sucre y Esquiú en Libertad, Merlo, y dos jóvenes se le acercaron para robarle sus pertenencias, a lo que se resistió.

Antes que él Juzgado Oral en lo Penal N° 5 de Morónintegrado a su presidente, Marcos Lisa, la jueza Julia de la Llana y su par Gabriel Sotelo, están sentados en el banco el acusado los dos hombres arrestados pocas horas después del sangriento ataque. Es sobre Sergio Armoa (37) y Jonathan Acosta (27), ambos con antecedentes penales al momento del delito. Como es habitual, Primer Plano Online es el único medio presente en el debate.

Federico Rivero y su esposa Andrea Caballero: el crimen frustró el plan de agrandar la familia que la pareja había decidido días antes

Para el fiscal de instrucción, Graciela Biasottila imputación que cabe a ambos es la de robo agravado con uso de arma de fuego, porte ilegal de arma de guerra en competencia real con homicidio criminis causae. La pena esperada, si los acusados ​​son declarados culpables, no es otra que cadena perpetua. El abogado de la viuda de Rivero, Hugo López Carribero, coincidió con la calificación.

El primer testimonio escuchado en la audiencia inicial fue el de Norma Andrea Caballero, testigo directo del brutal atentado que acabó con la vida de su marido. Ella fue clave en la investigación del caso, pues presenció prácticamente toda la secuencia. Es que ella salió de compras y encontró a los dos sujetos acercándose a su esposo. «¿Y qué te voy a dar?» Oyó decir a Rivero a uno de los dos atacantes. Fue entonces cuando escuchó el disparo.

Inmediatamente después, la víctima se bajó de la camioneta forzada por los delincuentes, cayó al suelo y allí fue pateada mientras le pedían el dinero y las llaves de la camioneta Renault Sandero azul que conducía. En su relato, Caballero señaló a Armoa como quien golpeó a su esposo en medio de sus gritos desesperados y forcejeos para que lo dejaran.

Norma Caballero, viuda de Rivero, junto a su abogado Hugo López Carribero

La mujer logró quedarse con la llave de la camioneta y vio salir corriendo a los asesinos. En ese tirón se dio cuenta de quién era uno de los atacantes y luego Se concentró en narrar la tragedia que supuso llegar al hospital Eva Perón de Merlo, donde al poco tiempo de ser ingresado, un médico confirmó la muerte de Rivero. En su declaración ante el tribunal, la viuda fue muy prolija, proporcionó detalles que no abordaban el tema y también Reiteró que conoció a Acosta de niño porque había hecho quehaceres en la casa familiar. Armoa, en cambio, no lo sabía.

Y, en una situación tensa que requería que lo sacaran de la habitación, Armoa interrumpió sus palabras con un grito. «Señora, está mintiendo», la acusó., y fue llamado al orden por el presidente del tribunal. “Estás mintiendo: este pibe Acosta no tuvo nada que ver con el hecho, no lo conozco”, continuó. La jueza Lisa ordenó de inmediato que lo sacaran de la escena. De todos modos, aunque defendió a los otros acusados, nunca habló de su inocencia respecto del crimen.

Gabriel Sotelo, Marcos Lisa y Julia de la Llana, integrantes del Juzgado Oral en lo Penal N° 5 de Morón

En medio del cruce, Caballero repitió que reconoció a Acosta por sus ojos rasgados (tenía puesto un cubrebocas) y por el tono de su voz, cuando en medio del crimen el joven la miró y pronunció la frase «ah, eres tú» antes de escapar. Además, más tarde lo reconoció a través de fotografías. Un dato importante: ese imputado (Acosta) apareció espontáneamente tras enterarse que la Policía lo buscaba.

Juez, esta señora miente. Yo no estuve en el crimen de su esposo ni estuve en el hecho”, interrumpió Acosta para volver a interrumpir a Caballero. El juzgado hizo lo mismo que con Armoa: también ordenó su desalojo. Otros dos hechos que expresó es que luego de la entrevista que Acosta le dio a Primer Plano Online desde la prisión, ella y su familia comenzaron a recibir amenazas. “No tengo ninguna duda de que Acosta participó en el hecho”, enfatizó la viuda, quien también aseguró que vio a Armoa dispararle a su esposo.

EXCLUSIVA Desde prisión, uno de los detenidos por el crimen del conductor de autobús Federico Rivero en Merlo proclama su inocencia

Ambos acusados ​​regresaron más tarde a la sala del tribunal y, en un evento impactante, Armoa volvió a intimidar a Caballero pero hasta con el gesto de disparar. Cuando el abogado López Carribero volvió a advertir al juzgado de lo sucedido, ambos se retiraron, y cuando Armoa pasó por el lado de la viuda la amenazó abiertamente. «Te voy a matar, hijo de puta…», le espetó. Hecho muy grave en el contexto en que se produjo.

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