volvió a caer uno de los asesinos más buscados

volvió a caer uno de los asesinos más buscados

La detención de Salaverry se produjo esta tarde en Mar del Plata entre disparos que efectuó el sujeto

Luego de que la Sala 3 de la Cámara de Apelaciones y Garantías Penales de Morón le otorgara prisión domiciliaria por una supuesta enfermedad terminal, Alejandro Salaverry fijó un domicilio en el barrio Pueyrredón de Mar del Plata, donde se quedó con un brazalete monitoreando electrónicos. Pero no pudo con su genio criminal: cuando por una decisión histórica la justicia de esa ciudad ordenó su arresto, la Policía fue recibida a balazos por el sujeto, quien ahora está nuevamente en la cárcel y con tres casos en total.

¿Sobre quién trata? En 2003 fue uno de los autores materiales del crimen contra el policía Cristian Agusti. Fue durante el asalto a una distribuidora de insumos informáticos en la calle 20 de Septiembre, entre Castelli y Alvarado, en el balneario. Cuando salían del lugar se cruzaron con dos policías de la DDI de esa ciudad (Agusti y Cristian Fournier), a quienes dispararon a quemarropa. De los cuatro autores del hecho, tres fueron detenidos y sentenciados: solo le quedaba a Salaverry enfrentar a la justicia para pagar por lo que hizo.

El caso tuvo una trascendencia enorme porque la familia del oficial asesinado (su pareja sobrevivió milagrosamente) nunca cejó en su pedido de justicia. Y porque Salaverry fue detenido durante un operativo de cine en el Museo del Mar cuando se presentó a vacunarse en plena pandemia. ¿Por qué? Para un caso contado por Primer Plano Online: había intentado matar a machetazos a un vecino en Merlo, donde se había refugiado bajo una identidad falsa.

Detenido en Mar del Plata confesó que intentó matar a su vecina en Merlo: la historia del electricista agredido

La víctima de ese feroz ataque fue Ernesto Mauro Aragón, quien quedó con secuelas de por vida por las heridas que sufrió. Y quien descubrió la trama de la falsa identidad del sujeto fue Cledis, la esposa del agredido, quien vio en la televisión un reportaje sobre el prófugo más buscado por la justicia de Mar del Plata, quien era el mismo hombre que juzgó para matar a su marido. Presentó esta información en el juzgado y la Fiscalía N° 5 de Morón, con el trabajo de Marisa Monti y Claudio Oviedo, organizó un operativo para lograr su detención.

ARRESTAMIENTO DOMICILIARIO, TIROTAJE Y NUEVO ARRESTAMIENTO

Por un supuesto cáncer terminal, La Sala 3 de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal de Morón, integrada por Elizabet Miriam Fernández y Adolfo Eduardo Naldini, concedió prisión domiciliaria a Salaverry, a pesar de la oposición de la familia de Aragón. El hombre fijó un domicilio en Mar del Plata y allí acudió con un brazalete electrónico.

Pero el viernes pasado un giro sin precedentes en la causa principal por la que siempre fue buscado, que es el crimen del policía Agusti, determinó que ese hecho no había prescrito porque lo que había en medio eran “errores judiciales motivados por la actuación delictiva y dolosa del imputado”. Un fracaso verdaderamente histórico de la Sala III de la Corte de Apelaciones de Mar del Plata, que podría establecer jurisprudencia porque no hay antecedentes conocidos de algo similar.

Según el diario La Capital, de Mar del Plata, entre los argumentos aparece la figura de la «cosa juzgada irritante», que permite la posibilidad de revisar sentencias firmes en determinados casos. “Salaverry invocó y ejerció distintas identidades usurpadas, impidiendo su real identificación. No es posible alegar que la sentencia firme no es susceptible de revisión si, como en el caso, se detectan vicios que la hacen intolerablemente injusta”basó uno de los jueces que votó para dejar sin efecto el hecho de que el delito que se le imputa no puede ser juzgado.

Salaverry había sido detenido el año pasado en el Museo del Mar cuando iba a vacunar

Este lunes por la mañana, con base en esa determinación, La jueza de Garantías Rosa Frende ordenó la detención de Salaverry, y personal de la Jefatura Departamental, a cargo del comisario José Segovia, se presentó en la casa donde cumplía prisión domiciliaria para trasladarlo a una dependencia. Pues ese hombre, un paciente terminal según la justicia de Morón, recibió a tiros al personal policial. Milagrosamente no tuvo más muertes en su haber.

“Tengo derecho, tengo puesto un brazalete porque estoy en arresto domiciliario, entonces si me tengo que entregar me entrego pacíficamente”, había dicho al matutino marplatense. esta misma mañana de lunes. Pero no solo no cumplió, sino que además de agredir a los policías en su feroz resistencia, también puso en peligro la vida de las personas que transitaban por la calle. Y, por si fuera poco, disparó con una pistola que tiene orden de secuestro, confirmaron fuentes policiales a Primer Plano Online.

“Llamosamente, los mismos integrantes del grupo familiar fueron quienes redujeron y despojaron a Salaverry de sus armas y lo entregaron a personal policial”, completaron los voceros. Ahora, el asesino más buscado finalmente está tras las rejas en espera de juicio por un crimen cometido en 2003, por el atentado en Merlo y por la resistencia y ataque a la autoridad esta tarde. Suficiente para no estar más en la calle.

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